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If you need me, whistle!

by Alhy K. Wood

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especiales

Zinemaldia 63, day 9: De Marcos sin Amedio, pasiones lorquianas, quiniela y conclusiones.

El noveno y último día del zinemaldi, libre de pases de prensa oficiales, parece destinado a ser una suerte de jornada de reflexión hasta el momento (aproximadamente entre las 21:30-22:00 de la noche) en el que la/el president@ del jurado (en esta ocasión la actriz Paprika Steen), nos desvele su fallo. Pero en lugar de limitarse a tuitear tops 5 o tops 10, o de hacer porras compulsivamente en los bares y cafeterías, el/la acreditad@ medi@, no satisfech@ con la media de 40-50 películas vistas en 8 maratonianos días (hagan cuentas, ladies & gentlemen), aprovecha hasta el último minuto de festival para poder echarse aún más fotogramas a sus sobreestimuladas retinas. E, invitación mediante, nos seguimos encontrando en las colas (tanto que parece que los pases “normales” no se diferencian demasiado de los de prensa). ¿Qué más da que no podamos sentir las piernas, que arrastremos una contractura en los hombros o que los ojos acaben, cada día, cual berenjenas? Como bien me recuerda mia mamma: sarna con gusto no pica.

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Zinemaldia 63, day 8: De terrores prepubescentes, mafiosos chanantes, homenajes maternos y musicales fallidos

Les démons

De alguna manera, los demonios internos y externos propuestos por el canadiense Philippe Lesage funcionan como el reverso de la edulcorada, simplificada e idealizada infancia que hace muy poco nos mostraba la pixeriana Del revés. La ingrata etapa prepúber, esa en la que coletean la inseguridad, el miedo y la desorientación de tu yo niño mezclados con la inquietante consciencia (y responsabilidad) de los peligros reales del mundo adulto, aparece magníficamente retratada en el film. Félix, su protagonista, un chaval de 10 años sensible, neurótico e imaginativo, percibe el mundo como una abrumadora amenaza constante (el potencial divorcio de sus padres, contraer una peligrosa enfermedad o ser víctima de algún psicópata pederasta, son algunos de sus miedos). Ya ha descubierto esa escalofriante certeza-mazazo universal: por muy sólidos, protectores y estables que parezcan los cimientos y muros de tu guarida, nunca estás realmente a salvo. Y en tratar de asimilar esa lección sin ser devorado por sus miedos, en asumir su responsabilidad y entender el mundo que le rodea, transcurre buena parte del (familiar) viaje que nos propone este denso y pausado thriller psicológico que es Les démons.

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Zinemaldia 63, day 7: De solidaridades ambiguas, mafias domésticas, inmersiones en el holocausto y homenajes infantiles

Una de las peores cosas de un festival de cine y su consecuente atracón fílmico, es la certeza de que el cansancio plomizo y la saturación de historias, impiden valorar y asimilar cada film como se merece. Y es que resulta irónico que las primeras personas que tienen el placer y el privilegio de ver y disfrutar en primicia de una más que interesante selección de películas aún por estrenar (y, por lo tanto, de sentar injustamente cátedra, de alguna manera), se encuentren en una más que dudosa condición física/intelectual/psicológica para hacerlo.

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Zinemaldia 63, day 6: De delicias chinas, vergüenzas valientes y telefilms deluxe

Mountains may depart

Según Jia Zhang-ke, el título inglés de su película (algo así como “Las montañas pueden separarse”) expresa, justo lo opuesto a la traducción de su título en madarín (“Los viejos amigos son como la montaña y el río”). Ambos inciden en “la separación de lo inseparable”, y esta bonita metáfora, a través de tres personajes principales y trasladada a tres momentos temporales distintos (comienza en 1999, sitúa su segundo episodio en 2014 y el tercero en el ¡2025!), le sirve al director chino, no sólo y como viene siendo habitual en su cine, para radiografiar las transformaciones socioeconómicas, culturales y paisajísticas que vive la gran China (o más concretamente, lo que significa el nuevo paradigma capitalista, la sumisión a los valores del dinero y del triunfo, así como la pérdida de las raíces, del idioma y de la identidad cultural), sino para mostrar, de forma lucidísima y proyectado en lo anterior, las consecuencias y las heridas de ser separado de los seres que amas (y lo potencialmente sanador que resultaría ese reencuentro). Cuesta entrar en este imperfecto pero estimulante film, aunque, una vez que se consigue, resulta imposible escapar de su magia. De lo mejor que se ha visto hasta la fecha en este zinemaldia. Mountains may depart (sección perlas) va directa a mi top 10.

‘Aunque los montes cambien de lugar y las colinas se desmoronen, mi amor por ti permanecerá inamovible’.

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Zinemaldia 63, day 5: De aprendices encantadores, ruedas de prensa y tipos anodinos

Bakemono no Ko/ The boy and the beast/ El niño y la bestia

¡La animación llega a la sección oficial! Y lo hace de la mano de Mamoru Hosoda, el interesantísimo director de La chica que saltaba a través del tiempo, Summer Wars o Wolf Children. Escribía alguien en un tweet que “la busqueda de la película del festival no nos deja ver el bosque” y películas como The boy and the beast son el ejemplo perfecto. Vista fuera del zinemaldia, posiblemente, sería apreciada por todo lo que es, en lugar por la animación brillante, novedosa y “festival-standard” que “debería” ser. Y sí, sus hermanas mayores poseen más garra y originalidad, Hosoda no nos cuenta nada que no hayamos visto antes (resuenan desde Karate kid a Star Wars, pasando, incluso, por La bella y la bestia). Tampoco está exenta de cierta descarada moralina de libro autoayuda adolescente, e incluso se la puede acusar de alargarse en exceso o de carecer de personajes femeninos que escapen del cliché, pero ojalá todas las historias, bien de animación o no (¿alguien hace la distinción a estas alturas?) resultasen tan entretenidas, hermosas y bien narradas. Ojalá todos los personajes que nos mostrasen fueran tan queribles. Ojalá todas poseyeran alma.

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Zinemaldia 63, day 4: De ídolos enquistados, amores interrumpidos, recuerdos de juventud y distopias noqueantes

Eva no duerme

Comenzamos el intenso día con Eva no duerme. Pregunta sin resolver: ¿cómo es posible que esta historia no se haya contado antes? El embalsamadísimo cadáver de Evita, esa heroína/villana introyectada (y enquistada) en el inconsciente colectivo argentino como el mayor  ídolo y la mayor agitadora de masas de la historia, fue sacado de Argentina tras un golpe de estado y se mantuvo 20 años oculto para regresar finalmente a su patria a mitad de los años 70 (oséase, 25 años después).

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Zinemaldia 63, day 3: De túneles de cerezos en flor, filofóbicos en stop-motion y raíces

Umimachi diary

No se me ocurre mejor forma de empezar el día que con un film de Hirokazu Kore-eda. Y es que a los diez minutos de comenzar Umimachi diary/Nuestra hermana pequeña (sección perlas) ya te ha convertido en su cómplice metiéndote de lleno en la historia y logrando, con una facilidad pasmosa, que te encariñes de todos sus personajes. ¿Cuál será su secreto para que todo sea tan fluido, heartwarming, cercano y deliciosamente naif? Hay una palabra que define esta película (y su cine, en general) mejor que ninguna otra: sakura (flor de cerezo japonés). Umimachi diary (a la que ya han calificado como la Mujercitas nipona aunque por algún motivo, a mí la que me venía a la mente, neurosis aparte, era Hannah y sus hermanas), no tiene vocación de obra maestra (ni falta que le hace). Es pequeñita y modesta, pero nadie negará que resulta imposible no caer embelesad@ bajo sus deslumbrantes túneles de cerezos en flor. Yo de mayor quiero vivir en una película de Kore-eda (y probar su licor de ciruela).

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Zinemaldia 63, day 2: De turbios sicarios y experimentos siniestros

Con todo el dolor de mi corazón (pero, especialmente de mis castigados e irritados ojos), me veo obligada a hacerle un salto con pértiga a la primera película del día. Terence Davies presentaba Sunset Song rodada (posiblemente) con su sensible academicismo tan marca de fábrica. Ha despertado opiniones encontradas, y su nota media no parece ser demasiado alta, pero, a pesar de todo, lamento mucho habérmela perdido.

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Zinemaldia 63, day 1: De regresiones, frustración, humo y lágrimas

Regression

El profesor Keating, A.K.A. Robin Williams, parece recordar, hoy con más ahínco,  aquello de “Carpe diem!”, desde el calendario de la fotogramas. Donosti le da la razón eligiendo un día luminoso, y el público de la city, también. Y es que la cola para ver Regression es la más larga que esta humilde reportera recuerda en todos sus años como festivalera. ¿De verdad vamos a entrar todos en el Kursaal? Los bomberos, en un rancio alarde piropil, gritan “¡guapaaaaa!” desde la carretera con la esperanza de que alguna fémina se dé por aludida. Hay cosas que tardarán en cambiar. Y hablando de cambios, ¿habrá cambiado en algo Amenabar tras estos 6 años de silencio post-agoriano? ¿Acertarán las malas lenguas que aseguraban que los Weinstein habían retrasado el estreno yankee del film hasta diciembre debido a las tibias respuestas de los pases previos?

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