A la última propuesta del tito Walt le han llovido las buenas críticas y el público parece resistirse a que abandone la cartelera. Incluso no resulta extraño leer calificativos como “Nuevo clásico” o “lo mejor de Disney desde La bella y la bestia”.

Tanto entusiasmo colectivo es capaz de inflarle las expectativas a cualquiera, pero, ¿realmente es tan buena como dicen?




Puntos fuertes

*Técnica y artísticamente es impecable y, a ratos, deslumbrante.

*Sus primeros minutos tienen fuerza y enganchan y el comienzo de la historia es resultón.

*Entretiene en (casi) todo momento.

*Posee un agradecido giro feminista en su tramo final.

* Star moment: la escena en la que suena su canción nominada al oscar, Let it go. No tanto por la belleza de la canción en sí (difícilmente pasará a la historia como sus predecesoras “menkeriles”), sino por la suma de catarsis emocional + mágica belleza de sus imágenes.



Puntos débiles

*El prometedor planteamiento se va “derritiendo” a medida que avanza su metraje, dejando finalmente en el espectador disneyniano adulto mínimamente exigente un sabor de boca bastante más agrio que dulce.

* Todos sus personajes están desaprovechados y pobremente desarrollados (desperdiciar el personaje de Elsa resulta especialmente lamentable), mientras que los secundarios graciosillos, tan marca de la casa, están metidos con calzador (y algunos resultan, incluso, incoherentes con la trama).

* El guión apuesta por romper esquemas arquetípicos y sorprender, pero se queda a medio camino y acaba cayendo en algunos de los mismos tópicos de los que pretende reírse (Spoiler: el amor verdadero no puede surgir en sólo un día, ¡pero si en dos!).




* Si se mide la calidad de un cuento de hadas por la fuerza y carisma del malo, en Frozen no hay un malo con empaque. El elegido resulta poco creíble, forzado y un insulto a la inteligencia del espectador. Lo triste es que, en realidad, la historia no necesitaba un malo de carne y hueso: el ingobernable poder/maldición de Elsa y la automarginación a la que la induce ya cumple esa función.
*La sosita banda sonora nos hace echar de menos las geniales partituras de Alan Menken.

*Su humor resulta demasiado infantil, de tal forma que sólo contentará a los niños. Frozen, en lugar de retrotraernos a la infancia (máxima aspiración/objetivo de toda película de animación disneyniana que se precie), nos hace sentir mayores… y decepcionados.




¿Qué aportará?

Frozen no resiste las (odiosas) comparaciones con sus clásicos hermanos mayores. Incluso Enredados, sin ser una maravilla y caer en dañinos tópicos sexistas (la princesa vuelve a ser rescatada por un “príncipe”… again) tenía más garra que estas sisters on ice.
A
 lo sumo, es un intento de renovación y modernización (con pinceladas feministas) del cuento de hadas clásico, como también lo fue la pixeriana Brave.



¿Opciones oscariles de Frozen?

Muchas. A menos que la academia nos de alguna sorpresa, parte como la máxima favorita.



¿Opciones oscariles de Let it go?

Su única rival seria parece ser el Ordinary Love que U2 han compuesto para Mandela(ya le ha arrebatado el globo de oro).

En mi modesta opinión, la canción es un quiero-y-no-puedo de las mejores melodías de Alan Menken. Me resulta poco coherente, por otra parte, que, una vez más, Disney abuse de las voces pulidas y cristalinas pero limitadas en una canción que requiere de cierta potencia vocal (si os fijáis, la cantante es demasiado chillona y llega justita a las notas altas). Disney, ¿para cuando una renovación vocal?




[Si no habéis visto le película y no tenéis intención de hacerlo, os animo a que descubráis la canción. Si, por el contrario, tenéis apuntada Frozen en vuestra lista y caéis en la tentación, he de advertir que Let it go es un spoiler como un castillo].


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