Recientemente circula por los cine-blogs un MEME con las escenas y momentos cinéfilos favoritos de cada blogero en cuestión. En total hay 21 categorías y aunque no me han invitado a unirme al game (y soy demasiado indecisa para realizarlo todo de un tirón), he decidido hacerlo a mi manera y por partes (las reglas están para romperse, ¿o no?).
Además, al fragmentarlo, dará pie a debatir cada elección con mas detenimiento (y por comment & contrast me refiero a vuestras elecciones, las mías ya me las sé).

Here we go…

* La escena más graciosa

Si este MEME hubiera llegado a mi hace 10 años, probablemente hubiera escogido la escena de “Pijus máximus” (¡Biggus Diccus” en inglés, ¿hace falta traducir dick a estas alturas?) de La vida de Brian (o la de la lapidación, quizá), pero, puede que, a fuerza de verlas, hayan llegado a perder fuelle, pero el caso es que ya no me resultan tan hilarantes. La que sí me sigue arrancando carcajadas, es la famosa escena del tango de Con faldas y a lo loco. Ese genial Jack “Daphne” Lemmon, pasándo una rosa de su boca a la de su enamorado Oswald con pose de resignada mujer fatal, me mata. He encontrado un video que reproduce la fragmentada escena toda seguida. Vean y juzguen si tiene la misma fuerza que la original.

* La escena más triste

En esta categoría no puedo escoger. Es imposible (e injusto) elegir sólo una cuando se es tan emotiva y “magdalena” como yo, así que aquí va mi lista provisional (la mayoría contienen spoilers)

– El tristérrimo final de Million Dollar Baby, especialmente, la parte del Mo Cuishle.
– La desesperación e impotencia de Schindler cuando se lamenta de que podía haber salvado más vidas y el “Quien salva una vida salva el mundo entero” (La lista de Schindler).
– Francesca, aferrada al manillar de la puerta de la camioneta, observa destrozada como su querido Robert coloca su crucifijo en el espejo de su coche antes de partir para siempre en Los puentes de Madison.
– Confieso sin pudor que hay una película de Disney (con todos los excesos de la casa), llamada Tod y Toby, que es uno de los films que más me han hecho llorar en toda mi vida. (Hace mucho que no la reviso y puede que ya no tenga el mismo efecto, pero las dos veces que la he visto me ha dejado K.O). Narra la historia de amistad imposible entre un zorro y un perro “cazador” que se conocen de cachorros y luego siguen caminos diferentes. El momento en el que se separan tras el violento reencuentro y ambos saben que, la próxima vez, uno de los dos matará al otro… Kleenex Town…
– La despedida de E.T. Clásico infantil que me sigue poniendo la carne de gallina muchos años después de su primer visionado.
– El progresivo deterioro y muerte de Benjamin en El curioso caso de Benjamin Button. Ya es terrible ver morir a la persona que amas cuando tú mismo te acercas poco a poco a la muerte, pero si, además, esa persona va rejuveneciendo físicamente y desafiando así cualquier resquicio de orden natural de las cosas, la soledad de ese insólito proceso resulta imposible de imaginar. Poor Daisy 😦
– La emotiva escena final de Primavera Tardía. El padre viudo llega a su casa vacía después de la boda de su única hija (boda que se celebra a regañadientes, porque ella se negaba a abandonarle en sus últimos años). El hombre coge una manzana y la pela de un tirón. La cáscara cae al suelo y, al mismo tiempo, la cabeza del anciano se inclina, como queriendo caer tras ella. Entonces, incapaz de contener su tristeza, rompe a llorar. Pocas veces se han dicho tantas cosas de una forma tan sobria, elegante y poética.
“¡Abrázame!” ruega ella. “No puedo” contesta él. La escena más romántica de Eduardo Manostijeras me rompe el corazón. ¿Y es que hay algo más triste que no poder abrazar a la persona que amas?.

¿Cuáles serían vuestras elecciones en ambas categorías? 😉

P.S. No, no he visto aún ni El hombre elefante ni La tumba de las luciérnagas. Lo digo por si alguien me abronca por no incluirlas 😉