Por una vez, y sin que sirva de precedente, no vamos a hablar de los actores más talentosos, ni de los más excéntricos, solidarios, guapos o interesantes al otro lado de la pantalla. Hoy toca recrearse, simplemente, en los mejores ojos actoriles masculinos.
Abran sus globos oculares y dispónganse a realizar su propia lista 😉


10. Gaspard Ulliel.
Este último puesto del top, se lo disputaban seriamente Robert Redford, Daniel Day-Lewis y Viggo Mortensen, y aunque la balanza se inclinaba a favor de este último, finalmente su actitud pro-taurina lo ha desbancado. Sin embargo, mientras volvía a la duda hamletiana, me he topado con esta foto de Gaspard Ulliel y …. ¿de qué estábamos hablando?

9. Gael García Bernal. Si el verde más penetrarte (a este y al otro lado del río) de los magnéticos ojos del señor Bernal no se hubiera incluido en este top… la autora de este blog habría pecado de muy mala educación.


8. Jonathan Rhys Meyers.
El morbo personificado en una mirada ambigua que sabe ser inquietante pero también irresistiblemente tierna cuando le da la gana. A pesar de los pesares, habría sucumbido a ella cuando jugaba a tenis con Woody Allen, pero en Los Tudor da tanto miedo que lo quiero lejos, muy lejos. A siglos de distancia…

7. Elijah Wood. Érase unos ojos a un hombre pegados, érase una mirada marina superlativa… Los que le conocen aseguran que, a pesar de tenerlos increíblemente grandes y expresivos, sus ojos no le funcionan muy bien. Desde el otro lado de la big screen, quienes lo hemos visto crecer, no nos hemos dado cuenta…


6. George Peppard.
Su personaje de Paul Varjak en Breakfast at Tiffany’s (especialmente la mirada con la que observa a Audrey Hepburn cantando Moon River), ha conseguido lo imposible: que me olvidara de sus comentarios sexistas, machistas y racistas, y de lo mucho que en los 80 le encantaba que los planes salieran bien…


5. Ralph Fiennes.
Toque la tecla que toque (y sabe tocar muchas), su melodía suena intensa, turbia o, incluso, amenazadora. Con Mr Fiennes siempre tenemos garantizado un viaje en primera clase al lado oscuro, aunque nunca sabemos con certeza si podremos volver de una pieza. ¿Será eso lo que hace su mirada tan sexy?


4. Ian Sommerhalder.
Hay miradas tan profundas que transmiten la sensación de que podrías arrojar una piedrecita dentro de ellas, y que esta seguiría hundiéndose irremediablemente sin llegar a tocar fondo. La del ex lostie reconvertido en vampiro es una de ellas. No me extraña que Locke insistiera en revivirlo en sus sueños…

3. Montgomery Clift. Quienes dicen que la voz es lo único que no miente, nunca han conocido a Monty. Ni el método, ni el mejor especialista en maquillaje, habrían podido disimular en su mirada ese alma rasgada, doliente y atormentada que exhibía en cada fotograma. Observándolo, casi se siente uno voyeur o, peor aún: un policía mirando a través de la traicionera ventana oscura de los interrogatorios…

2. Jared Leto. Actor, músico, cantante, vegetariano, solidario, guapo, pelo revolvible… ¿No le bastaba con eso para resultar arrebatador?. Al parecer, no. ¿Recuerdan la escena de Memorias de una geisha en la que se le enseña a la protagonista a parar a un hombre en seco con una sola mirada? Yo creo que con esos ojazos out-of-this-world que el hada buena le ha dado, Jared podría parar incendios, sequías, huracanes, terremotos o lo que le diera la gana…

1. Paul Newman. Un buen día, una estatua griega se reencarnó en un mortal, dotándolo, no sólo de toda su anatómica y cincelada perfección, si no que, además, le regaló unos ojazos tan desarmantes, que, en su presencia, no había criatura que pudiera evitar que le temblaran las piernas. Mr Blue Eyes, era (y es) de esos hombres tan, tan, taaan guapos, que harían dudar de su sexualidad hasta al mismísimo Testosteróneo Man.

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