Oh, my God! This is huge!
El día que descubrí el power de Perdidos en toda su magnitud, no fue cuando batí mi propio record de adicción serieil (5 temporadas en 3 semanas), ni cuando compartí frikadas con los dos millones de grupos con síndrome de lostastinencia que circulan por la red, sino cuando llegué una sábado por la tarde a casa, y descubrí a mi madre merendándose un especial de la famosa serie de J.J Abrams en lugar de su amado Cine de barrio. Teniendo en cuenta que mi madre y yo no tenemos ninguna adicción en común, aquello marcaba el inicio de una era.

De cosas que nunca perdonaré a sus creadores

– Obviously, agujeros en el guión, giros manipuladores, personajes y capítulos de relleno varios, entre otras cosas…

– Gran parte de la quinta temporada, el amendrugamiento progresivo de muchos de sus personajes y el romance Juliet-Sawyer metido con calzador (mira que les gustan los triangles)
– Escenas de destripamientos y sadismos animales varios (en especial la de la rana de Sawyer) y su insistencia en recrear y coser heridas con asqueroso realismo
– La sádica muerte de Boone
– El desperdicio interpretativo de uno de los hombres más guapos del mundo: Rodrigo Santoro. Si tanto Paolo como Niki hubieran desaparecido de la sala de montaje en la tercera temporada, nadie hubiera notado la diferencia. Mr writers, si vais a sacaros personajes nuevos de la manga, ¡hacedlo bien!
– El hecho de que sus creadores y escritores sean hombres y se note. En el grupo surge un líder o macho alfa (Jack) siempre amenazado por los otros dos machos poderosos (Sawyer y Locke) seguidos a un poco más de distancia por Sayid. El resto, básicamente, ni pinchan ni cortan: pescan, cogen frutitas, lucen palmito o se dejan secuestrar
– Los continuos cambios de sexo perrunos. Leñe, se ve clarísimamente que Vincent es una perra que luego… se convierte en perro. ¿Se imaginan algo así en términos humanos? ¡Coherencia, señores!
– Los (¿inevitables?) yankismos: el “armacentrismo” o abuso de la violencia armada que poco a poco se va apoderando de los presentes (¡ahora yo la tengo más grande que tu, chincha!); los originalísimos antojos culinarios (las hamburguesas y la mantequilla de cacahuete se llevan el cat al agua); la omnipresente religión (Eko, Charlie, Rose, Desmond… ¡cansinos!); el hecho de tomarse la justicia por su mano (Sawyer con “el otro Sawyer”; Charlie con Ethan; Linus con Widmore, Kate con su father…)
– Los cutre-acentos de la versión doblada. Aunque el de Sayid más o menos pasa la prueba, el de Sun rechina y el de Naomi debería estar prohibido por Amnistia Internacional. Lamento comunicárselo a los haters de los subtitles, pero si no habéis escuchado nunca el acento sureño de Sawyer, el standard australiano de Claire y, especialmente, el irresistible escocés de Desmond, no habéis visto Perdidos
– El cutre logo a lo salvapantallas de Windows. Desde el piloto estoy esperando una explicación…
– Los cambios de edad de Aaron. Obviously no puede ser el mismo baby durante 4 años, pero a veces la criatura parecía un curioso caso de benjaminbuttontismo y rejuvenecía en lugar de crecer. Mi madre estaba indignadísima: “¿ves?¡El anterior sostenía solo la cabeza y este no!”

– La dramática escena en la que toman prisionera a Alex y matan a su mamma y su novio. No por la escena en si, sino porque entre la melena rizada de la chica, nos regalan el cable del pinganillo en todo su esplendor
– Lo petardito que se pone Michael por encontrar al soso de Walt…

De cosas que despiertan a mi psicogirl interna

* Ya nos lo dejaron clarito desde el capítulo “All the best cowboys have daddy issues” en el que Jack “traiciona” a su papi: todas las relaciones paternofiliales de Lost van a ser de todo menos La casa de la pradera. Y es que ningún padre se libra de haber marcado con ácido a su retoño. Resulta difícil escoger al/a ganador/a:

– Están los que abandonan a sus criaturas (aunque sea a la fuerza) Michael con Walt, Brian con Walt, Christian con Claire, Hugo’s father, Dannielle con Alex, el Dr Chang con Miles…

– Los padres-sargento o fríos, exigentes y manipuladores con nula relación afectiva con sus criaturas: Christian again con Jack, el padre de Sun, Charles Widmore, Eloise Hawking, Sayid’s, la madrastra de Shannon, la poli-mami de Ana Lucia o Benjamin Linus
– Los que quieren a sus vástagos pero desaparecen dramática y repentinamente y/o ya no están cuando se les necesita: los padres de Sawyer, la madre en coma de Claire, Kate’s mother…
– Los pobretones poquita cosa que avergüenzan a unas criaturas que hacen lo imposibol por escapar de su destino (Jin y Charlie)
– Los alcohólicos-maltratadores y/o cabronazos sin corazón (el padre de Kate y el de Locke, que como cualquier lostie sabe, merece que le den de comer aparte)

Tanta disfuncionalidad no puede ser casualidad. ¿Qué problema tienen los creadores de esta serie con la figura paterna?

* Una de las frases mas repetidas por los habitantes de la “isla”, además del “dude” de Hugo, el “brotha” de Desmond, el enfático-desganado “son of a bitch!” de Sawyer o el famoso lema “live together, die alone”, es el “don’t tell me what I can’t do!” que, básicamente han repetido todos los main characters (especialmente Locke). Lo cual me lleva al punto anterior…

* No cuela. Esto sólo le puede pasar a un yankee. No me explico como Sawyer puede vivir con ese rencor, odio, miedo y amargura durante 35 años sin enfermar de algo grave. Por mucho que odie al capullo que timó a su familia, fue su propio padre el que apretó el gatillo y la responsabilidad está más compartida de lo que el rubiales admite. ¿Cómo no se le ocurrió a nadie llevar a la tierna criatura al psicólogo en su momento? ¿Porque de mayor no resultaría tan indómito, rebelde y sexy tal vez?

* Siempre me ha rechinado un poco el asesinato del padre de Kate. Me sigue costando creerme que alguien con las características de la valiente y guapísima morena cometa en frío un sádico crimen que sólo tendría sentido in the heat of the moment. El eye for an eye, again, solo lo puede entender un, como diría Carmen Sevilla, norteamericano de América del norte. Siempre he echado de menos algún motivo extra oculto en su inconsciente…

Debilidades lostiles

– La estupenda B.S.O con sus leitmotivs orquestales, ¡como los de las grandes películas! Me encanta que cada personaje tenga su tema musical
– Sawyer. Aunque comencé Lost fascinada con los múltiples atributos de Jack, poco a poco mi balanza fue inclinándose hasta el sureño cowboy. Será porque tiendo a aliarme con los miembros más desfavorecidos de la manada y no con los perfect-man. Y es que para mi James/Sawyer es el Han Solo de Perdidos: el héroe inesperado. Como Mr Nespresso o Clooney puede seguir liderando la lista de los hombres más sexies existiendo este pedazo de maromo, es otra de las incógnitas que despierta la serie…
– Vincent o la simpática perra que se trasviste en perro
– Lo que se esconde detrás de cada nombre. En mi fantasía, Kate ha sido bautizada en honor a dos iconos del feminismo: Katharine Hepburn y Jane Austen)
– La forma de caerse de Hurley
– Los ojazos de Boone
– La diversidad de acentos
– Desmond, su charming “brotha” y el capítulo The constant de la cuarta temporada. ¿Existe alguien a quien le caiga mal este personaje?)
– Los fibrosos brazos de Kate (¡yo los quiero!)
– Benjamin Linus. La serie siempre gana enteros cuando su maquiavélica, ambigua y manipuladora presencia entra en escena. ¿Dónde ha estado escondido hasta ahora este pedazo de actor? Me encanta hasta su ruin y rastrera forma de luchar con esa porra microscópica. El villano trágico con los ojos más inquietantemente saltones de la TV nos ha regalado, además, algunas de las mejores frases de la serie (en la sección el dialogo de la week). Habrá premio para quien acierte en qué capítulo y situación fueron dichas 😉

Y aquí acaba la primera parte del especial lostil. Como no podía ser de otra manera, está dedicado a Vane, mi lostie favorita. I’m sorry I’m so late!